Great again 3: instrucciones para salvar al mundo
Supongo que hubo algo de honestidad y de utilidad en el acto de haberse embarcado hacia los confines del infierno. Aunque el objetivo primordial de horadar el cerco alimentario sionista y ayudar así a detener la cada vez más embrutecida masacre contra el pueblo palestino no fue alcanzado, la travesía de la Global Sumud Flotilla tuvo, al menos, una repercusión mediática sin precedentes. Un eco en el espíritu de una colectividad global que hace apariciones esporádicas con fenómenos de esta dimensión. La mayoría de los 330 voluntarios que se involucraron en la misión –en particular aquellas celebridades relacionadas con el mundo del cine y el streaming– todavía tienen bastante qué perder. Su sustento depende de una industria perfectamente acoplada con el mecanismo de expoliación que ha sostenido al ente genocida como “Estado”. No sabemos si después de esta efervescencia ante la obviedad de la hambruna y la destrucción (que tiene políticamente en vilo a Netanyahu), el respaldo popular y gl...